Deslizándome fuera del mundo en un instante de nada.
Y todo se pudre.
jueves, 31 de julio de 2014
viernes, 18 de julio de 2014
Desatascarse.
No tengo palabras pero escribir desatasca el corazón.
Parecimos intocables, pero no estamos por encima de las vanalidades de la vida.
Los restos me apuñalan suavemente porque soy mediocre, junta o separada.
Soy experta en reinventar una y otra vez futuros posibles y presentes imposibles.
Tan altos que a veces, tienes que descansar para subirlos.
Y aquí estoy,en la cima de todo ésto.
Tanta escalera y sudor. Y orgullo. Y muertos.
Miedo de mi sombra, pero atrevida a sentir.
Llena de sentimientos decapitados más hambrientos de vida que nunca.
Lo cierto es que no sé si merecerá la pena.
Sé que callé como si nunca más fuese a abrir la boca mientras esperabas más y más de mí.
Ahora me tengo a mí, y ya no quiero más, me sobra todo. Quizás por eso no tenga palabras.
No es fácil, pero es la única manera de no estar dentro.
Parecimos intocables, pero no estamos por encima de las vanalidades de la vida.
Los restos me apuñalan suavemente porque soy mediocre, junta o separada.
Soy experta en reinventar una y otra vez futuros posibles y presentes imposibles.
Tan altos que a veces, tienes que descansar para subirlos.
Y aquí estoy,en la cima de todo ésto.
Tanta escalera y sudor. Y orgullo. Y muertos.
Miedo de mi sombra, pero atrevida a sentir.
Llena de sentimientos decapitados más hambrientos de vida que nunca.
Lo cierto es que no sé si merecerá la pena.
Sé que callé como si nunca más fuese a abrir la boca mientras esperabas más y más de mí.
Ahora me tengo a mí, y ya no quiero más, me sobra todo. Quizás por eso no tenga palabras.
No es fácil, pero es la única manera de no estar dentro.
martes, 13 de marzo de 2012
La más linda canción.
La más linda canción
No sé hasta que punto se alargará o acortará todo ésto. Ni cuánto puede doler el disparo certero.
No sé si la duda es la mejor o la peor compañera, aunque sincera.
No sé hasta que altura quiero que me llegue el fango postrada aquí.
No sé, como siempre, casi nada de lo que quiero, ni lo que dejo de querer.
No sé qué dirán de mí las noticias, el mundo, el universo o la más ínfima mariposa.
Ni sé qué espero.
Soy el último peón que se queda quieto en la línea de frente. Helado, sin pasiones que me muevan. Las trincheras están llenas de muertos, la orquesta jamás me seguirá. Los disparos retumban alrededor y suplico que me dé uno, el más letal, el más rápido, que penetre como la más linda canción. Aunque no sea nada en este juego que es la vida.
Larga vida al rey.
No sé hasta que punto se alargará o acortará todo ésto. Ni cuánto puede doler el disparo certero.
No sé si la duda es la mejor o la peor compañera, aunque sincera.
No sé hasta que altura quiero que me llegue el fango postrada aquí.
No sé, como siempre, casi nada de lo que quiero, ni lo que dejo de querer.
No sé qué dirán de mí las noticias, el mundo, el universo o la más ínfima mariposa.
Ni sé qué espero.
Soy el último peón que se queda quieto en la línea de frente. Helado, sin pasiones que me muevan. Las trincheras están llenas de muertos, la orquesta jamás me seguirá. Los disparos retumban alrededor y suplico que me dé uno, el más letal, el más rápido, que penetre como la más linda canción. Aunque no sea nada en este juego que es la vida.
Larga vida al rey.
viernes, 2 de marzo de 2012
Relative.
No logro comprender, entonces abro paso a la destrucción.
Aunque no sé si lleva de la mano perfección o imperfección.
No logro dormir o a veces tenerme en pie, no sé ver ni el blanco, ni el negro, ni el gris, ni el rosa.
No diferencio los coches ni las personas ni los monstruos que hay debajo de mi cama.
No me siento bien si me despierto, tampoco si me duermo.
No tengo prioridad sobre pelo liso o rizado, sobre playa o montaña, sobre bolso o mochila.
A mi alrededor no veo hermosura, veo basura.
No sé que es la verdad o la mentira, piadosas o no, pero sí me han dicho lo que duele.
Me han enseñado los límites, aunque no los comprenda.
Hablo sobre todo, aunque no lo comprenda.
Intento hacer lo justo, en un mundo que no sabe ni qué es eso.
Suplico lo mismo, aunque no sepa ni qué es eso.
Todos respiramos aunque no sabemos ni porqué.
Quizás debería haber pedido nacer, quizás no.
No sé hasta qué punto la petición es petición en si, o hasta cuánto se respeta.
O qué es el respeto aquí o en tu país.
Lo que sé es que hincho mis pulmones aunque esté cansada,
que a veces me gustaría vivir, y otras dejarme morir.
Ansiaríais mi miedo para nombraros valientes solo con el hecho de respirar.
Aunque no sé si lleva de la mano perfección o imperfección.
No logro dormir o a veces tenerme en pie, no sé ver ni el blanco, ni el negro, ni el gris, ni el rosa.
No diferencio los coches ni las personas ni los monstruos que hay debajo de mi cama.
No me siento bien si me despierto, tampoco si me duermo.
No tengo prioridad sobre pelo liso o rizado, sobre playa o montaña, sobre bolso o mochila.
A mi alrededor no veo hermosura, veo basura.
No sé que es la verdad o la mentira, piadosas o no, pero sí me han dicho lo que duele.
Me han enseñado los límites, aunque no los comprenda.
Hablo sobre todo, aunque no lo comprenda.
Intento hacer lo justo, en un mundo que no sabe ni qué es eso.
Suplico lo mismo, aunque no sepa ni qué es eso.
Todos respiramos aunque no sabemos ni porqué.
Quizás debería haber pedido nacer, quizás no.
No sé hasta qué punto la petición es petición en si, o hasta cuánto se respeta.
O qué es el respeto aquí o en tu país.
Lo que sé es que hincho mis pulmones aunque esté cansada,
que a veces me gustaría vivir, y otras dejarme morir.
Ansiaríais mi miedo para nombraros valientes solo con el hecho de respirar.
sábado, 4 de febrero de 2012
Enough.
La casa acorazada estaba plagada de cosas rotas,
entre ellas, demasiadas botellas y colchones.
Demasiadas cabezas y corazones.
entre ellas, demasiadas botellas y colchones.
Demasiadas cabezas y corazones.
martes, 13 de diciembre de 2011
Versos en el metro.
Siento que me esparzo y me contengo,
que me siento y me revuelvo,
que respiro pero tiemblo.
Siento que me muero y comienzo,
que me disparo y me retuerzo,
que vibro de nuevo.
Siento que soy valiente,
Sólo porque temo.
viernes, 29 de abril de 2011
Difuntos.
Huele a azul. Color marino de ojos rotos. A Madrid por las mañanas. A desayunos mudos. A la falta de los silencios astutos que impregnan de ironía la vida. Los he buscado, te lo aseguro, y no hay arlequines en el mundo de Desencanto. Huele a frío. Ahora mismo soy el aire que no existe en Vacío.
Me acobardo porque ella me ataca. Mi gran amiga, mayor enemiga, escupe manchas en estas hojas blancas. Indago, me agito, me revuelvo entre el alquitrán que palpita porque estoy perdida y no me encuentro.
Me quiero lavar la cara. Sólo para saberlo. Sólo eso.
Tráquea, trágame. Y me ahoga en soledad, en sombra. En anillos negros, en existencia mórbida y en invierno.
Me lloran los mismos difuntos. Los cadáveres duermen a mis pies antes de su hora, generaciones de muertos huelen aquí dentro antes de vivir. Los abortos cuelgan de las paredes, vomitan los vientres, arden las madres. Las batallas se resuelven porque me rindo. Y su espada penetra mucho, mucho más hondo que el corazón.
No llego a la puerta.
Venga. Desnúdame si no sirvo para mucho más.
Me acobardo porque ella me ataca. Mi gran amiga, mayor enemiga, escupe manchas en estas hojas blancas. Indago, me agito, me revuelvo entre el alquitrán que palpita porque estoy perdida y no me encuentro.
Me quiero lavar la cara. Sólo para saberlo. Sólo eso.
Tráquea, trágame. Y me ahoga en soledad, en sombra. En anillos negros, en existencia mórbida y en invierno.
Me lloran los mismos difuntos. Los cadáveres duermen a mis pies antes de su hora, generaciones de muertos huelen aquí dentro antes de vivir. Los abortos cuelgan de las paredes, vomitan los vientres, arden las madres. Las batallas se resuelven porque me rindo. Y su espada penetra mucho, mucho más hondo que el corazón.
No llego a la puerta.
Venga. Desnúdame si no sirvo para mucho más.
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